Te llega la notificación del INSS, la abres con nervios y lees una palabra que cae como un muro: denegada. A partir de ahí suele empezar el bucle mental. “¿Y ahora qué hago?”, “¿se ha acabado todo?”, “¿tengo que volver a empezar?”, “¿y si se han equivocado?”. Si estás en...

