Estás delante del ordenador, has reunido papeles, por fin encuentras la ayuda que quieres pedir y, justo al entrar, aparece la primera barrera: identificarte. Te salen varias opciones, no sabes si usar Cl@ve PIN, Cl@ve Permanente o certificado digital, y el trámite que parecía sencillo vuelve a convertirse en otro...

